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2 de diciembre de 2012. Km. 0 de la etapa 17 frente a la ¿Casa del Parque¿ y la Iglesia de Santa Mª del Castillo, en CastronuñoImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoCastronuño, además de ser el punto de partida de esta nueva etapa, nos ofrece la posibilidad de realizar otras rutas de senderismo, con las que disfrutar de las posibilidades que nos brindan las “Riberas de Castronuño-Vega del Duero”. Pero además, este pueblo es punto de llegada y punto de salida de dos de las etapas que forman parte de una de las variantes de los Caminos a Santiago a su paso por la provincia de Valladolid: “Camino del Levante”. Aquí finaliza la que podemos denominar etapa 5 de esta variante en esta provincia, entre Sieteiglesias de Trabancos y Castronuño, para enlazar con la 6, siguiendo el “Camino de los Ladrones” que nos conduce hasta Villafranca de Duero, localidad desde la que comparte recorrido con el GR14 hasta Toro y desde donde vamos a encontrar tanto la señalización de nuestra “Senda” como la flechas amarillas, pintadas a mano, que guían al peregrino hasta Santiago de Compostela.

La etapa 17 del GR 14 - Camino Natural “Senda del Duero” es la última a su paso por la provincia de Valladolid. Discurre entre los municipios de Castronuño y Toro, con una distancia, entre ambas, de 20 kilómetros, destinando 4 jornadas para caminarla (como siempre, de ida y vuelta).

Iniciamos el 2 de diciembre de 2012, a las 09:30h. Jornada fría, con una temperatura de -3ºC. La niebla que nos ha acompañado desde Valladolid empieza a levantar y las vistas desde este mirador privilegiado desde el que se divisa la Reserva. Lugar elegido para la reproducción de un número importante de aves, muchas de ellas acuáticas, y lugar elegido también para pasar el invierno.

Nos encontramos en el km. 0 de la etapa y 470 son los kilómetros recorridos hasta aquí desde su inicio en Duruelo de la Sierra.

Estamos entre bodegas, junto a la Iglesia de Santa Mª del Castillo y la Casa del Parque de la Reserva Natural “Riberas de Castronuño-Vega del Duero”, que ofrece la oportunidad de descubrir toda la riqueza de la Reserva y observar la avifauna existente, así como disfrutar de las innumerables actividades cuyo denominador común es el respeto por la naturaleza y de este Espacio, incluyendo recorridos guiados por el entorno a través de rutas señalizadas y observatorios.

2 de diciembre de 2012 ¿ Panorámica de las Riberas de Castronuño ¿ Vega del DueroImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoEl panel informativo que tenemos junto al hito de inicio de la etapa nos sitúa e informa de lo más relevante de ésta y comienza recordándonos que “...El Camino Natural del Duero es un Sendero de Gran Recorrido (GR14) que sigue el curso del río Duero...” “...Es un gran corredor verde peatonal que constituye un inmejorable espacio para el ocio y el deporte, dotado de zonas de descanso, miradores, fuentes, playas, escenarios de pesca, etc. que atraviesa espacios naturales y poblaciones con un interesante patrimonio arquitectónico, además de construcciones singulares derivadas de los usos del río.”

Continúa ofreciéndonos información de Castronuño y de Villafranca de Duero. Respecto del primero nos señala que “...está situado en pleno valle del Duero, mira a éste desde las alturas bordeado por las provincias de Zamora y Salamanca.” Hace un recorrido a su historia y orígenes “...Otro de los hechos más destacables en la historia de Castronuño sucedió en la Guerra de Sucesión por el trono de Castilla, en la que el municipio estuvo de parte del pretendiente portugués Alfonso V de Portugal y de Juana la Beltraneja, y junto a Zamora y Toro, fue la última plaza en rendirse a los Reyes Católicos, allá por 1477. Los habitantes para evitar posibles represalias, derribaron el castillo y las murallas.”

Asimismo y más relacionado con el Espacio natural nos informa de que “La desaparición del ámbito regional, por diferentes motivos, de lagunas y lavajos naturales, ha originado que esta zona sea, hoy en día, un auténtico santuario para la fauna salvaje.”

“...Además hay que reseñar que dentro del Espacio se encuentra una de las manchas de encinar más importantes y significativas de la provincia de Valladolid.”

Finalizamos de leer el contenido del panel y vemos, a nuestra derecha, la Iglesia de Santa María del Castillo, antigua Ermita del Santo Cristo, de estilo románico con influjos góticos.

Seguimos admirando todo lo que nuestra vista alcanza. Al fondo, a la izquierda, la Presa de San José; a la derecha, el puente del ferrocarril sobre el río, de la línea Medina del Campo-Zamora; y, al frente, la mancha verde de las encinas hacia donde la niebla va desplazándose desde las aguas del Duero, como si de su lecho se tratara.

Para que el frío no se nos siga colando dentro del cuerpo, comenzamos desde este punto de inicio para descender al Paseo de la Muela, entre bodegas, y sumergirnos de lleno en la etapa que, en sus casi 2 primeros kilómetros, comparte trazado con la “Senda de los Almendros”, muy recomendable cuando estos árboles, que le dan nombre, están en plena floración. La Casa del Parque informa cuál es el momento de máximo esplendor.

Encontramos señales informativas de ambas Sendas. Llegamos al sorprendente mirador “Teso del Sombrero”, que nos asoma al Duero. Un panel de la Red de Espacios Naturales de Castilla y León, referido a esta Reserva, nos invita a conocer y a reconocer a los habitantes de este “Pequeño humedal...lleno de vida (garza imperial, garza real, aguilucho lagunero...)”.

2 de diciembre de 2012. Mirador Teso del Sombrero, asomándose al Duero, en CastronuñoImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoContinuamos por este trazado bien delimitado que nos conduce a las proximidades del río o “A la orilla del río...” como reza otro cartel de la Reserva. Éste nos informa de que un tramo transcurre por la antigua “Senda de los Pescadores” que según nos indica el panel “...hoy acondicionada para el paseo, era el camino tradicional que conectaba el pueblo con el pequeño “puerto” (situado un poco más adelante) donde los pescadores atracaban sus barcas. Al amanecer salían a pescar y cuando terminaba la jornada en el río, cargaban las mulas y se iban a vender la mercancía a Castronuño y otros pueblos cercanos. No era una vida fácil. En Castronuño la pesca fue en otra época una actividad más que permitía subsistir a varias familias, y de la que aún quedan recuerdos vivos en los habitantes del pueblo...”

Pero para situarnos mejor y conocer el entorno, el panel informativo nos señala cuáles son los árboles típicos de ribera (chopo, álamo, sauce, olmo, saúco, higuera, zarzamora, rosal silvestre, guindo) y que a lo largo de los kilómetros que llevamos recorridos, hemos sido testigos de su presencia. Pero no es suficiente que, de forma gráfica nos “enseñe” cómo son, sino que además nos explica de qué es y qué significa “Bosque de Ribera”, por eso, seguimos leyendo: “...A los bosques que crecen junto a los ríos, se los llama “bosques de galería”, porque las ramas de los árboles de una orilla y otra se inclinan hacia el agua, de forma que parece que quisieran tocarse y convertir al río en una auténtica “galería vegetal”. Estos peculiares pasillos verdes son muy importantes. Sujetan el cauce, evitan la erosión y amortiguan el efecto de las crecidas. Son refugio de multitud de animales, Además nos proporcionan agradables espacios de ocio y paseo, como éste...”

Creo que todos deberíamos leer y releer estos carteles para ser respetuosos con éste y otros entornos naturales para cuidarlos, respetarlos y contribuir a mantenerlos. Nuestras futuras generaciones lo agradecerán.

Avanzando unos metros por este trazado tapizado con las hojas que van perdiendo los árboles, el río se nos antoja un espejo, con la niebla ya alta, el agua remansada y los árboles, que se han despojado de sus hojas y que dejan al descubierto los nidos que sirven de cobijo a algún ave, se reflejan en el río y algún grupo de cormoranes reposan igualmente sobre él. Es una estampa típicamente invernal, aunque aún quedan algunos días para que esta estación, el invierno, despida a este otoño que nos está dejando estas frías mañanas. Ya vemos, algo difuminada por la niebla, la Presa de San José. Vemos también, más próximo, el observatorio de madera al que accedemos por una pasarela de madera, situada en lo que denominamos “el puerto”, donde el arroyo “El Puente” entrega sus aguas al Duero.

En este observatorio, podemos “...contemplar la avifauna con discreción...” recomendación que nos hace el cartel que está próximo a este observatorio y que nos informa de la “Senda de los Almendros” VA-PRC-09.

Desde esta posición privilegiada, además de observar los efectos de la helada de la pasada noche y lo que llevamos de mañana, disfrutamos del sonido que efectúan los cormoranes con su movimiento de alas al “despegar” del agua o posarse en ella; y es que, en el silencio de esta gélida mañana, resulta extraño ver la capacidad de adaptación de estas aves acuáticas. Ave que por cierto, en la población de esta especie que contemplamos, el denominado cormorán grande, convierte a Castronuño en la localidad más importante en el conjunto de Castilla y León y seguramente con importancia nacional. Así consta, al menos en la FICHA RESUMEN DE LOS FORMULARIOS OFICIALES DE LA RED NATURA 2000 en lo que se refiere a las “Riberas de Castronuño” lugar elegido por éstos para su invernada.

2 de diciembre de 2012. Garza real, en el Duero, en Castronuño, desde la senda, próximo al km. 1 de la etapaImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoEn esta estación, el entorno parece más silencioso, pero hacer una visita e introducirnos en este observatorio en cualquier otra del año es sinónimo de deleite y disfrute de la partitura musical interpretada por la gran variedad de especies de aves migratorias y residentes que ya me gustaría saber distinguir. Por eso, en la introducción a esta aventura, aconsejo olvidarnos de llevar auriculares para no perdernos la “banda sonora” que nos brinda esta Senda. Lo hago pensando en el lugar en el que nos encontramos, que aprecio, que he apreciado y que seguiré apreciando por muchas connotaciones personales que hacen que se convierta en mi paraíso particular. Y, al igual que debemos olvidar “artilugios” para escuchar música, lo que si debemos llevar son unos prismáticos, no sea que nos perdamos contemplar algún ejemplar de garza real o garza imperial, entre las muchas especies de aves que aquí se dan cita.

Debemos avanzar por un trazado próximo al río y protegido por una barandilla de madera. Ascendemos hasta una zona asfaltada, es la carretera CL-602, que viene desde Alaejos y que continúa hasta Toro (Zamora), destino de esta etapa 17. Caminamos paralelos al río y a la carretera, en ningún momento por el asfalto, y llegamos al km. 1, muy próximo al km. 31 de la anterior etapa 16 entre Tordesillas y Castronuño.

La senda es cómoda y nos lleva hasta la Presa de San José; pero, antes, en la desembocadura del arroyo Mucientes, la “Senda de los Almendros” nos abandona para cruzar esta carretera y ascender por pequeñas lomas y regresar a “La Muela”, en Castronuño.

Nosotros seguimos. Pasamos el puente por donde hace entrega de sus aguas al Duero el arroyo Mucientes.

Recordar que en este Embalse, allá por los años sesenta y setenta del siglo pasado, se llegaron a celebrar competiciones de piragüismo, práctica restringida en la actualidad por la protección de este Espacio.

Ya próximos a la Presa, empezamos a oír de nuevo el ruido ya característico que sobre el agua producen un número importante de cormoranes que llaman nuestra atención... por el ruido y por el número.

Frente a nosotros el km. 30 de la anterior etapa 16 y de nuevo... recuerdos...: un manzano..., un jardín..., una fuente..., una escalera..., un hogar..., mi hogar, un regalo a media vida que sé apreciar. Hemos dejado el tramo de Senda que nos separaba de la carretera y seguimos por el asfalto de esta última hasta poco antes de alcanzar el km. 3.

Y así, repasando imágenes del pasado y pasando por delante de la Central Hidroeléctrica de esta Presa de San José, llegamos al hito del km. 2 y, unos metros más adelante, a nuestra derecha, una playa fluvial que en las postrimerías de los años sesenta y principios de los setenta del siglo XX, los fines de semana de los meses de estío, se llenaba de familias y de “veraneantes” que llegaban de distintos pueblos de Valladolid y de otras provincias, en autocares, en taxis o en vehículos particulares, para disfrutar de un día de playa. Incluso se instalaba un campamento de “turistas” franceses que montaban sus tiendas de campaña llamando la atención de los habitantes de Castronuño que se acercaban para mostrarles su hospitalidad y hasta se elegía una Miss Turismo de ese año, con colocación de banda incluida (era lo que tocaba en esta época). Contaba la playa con varios chiringuitos, vestuarios... y cada verano se organizaba, si no una competición, sí una exhibición de castillos en la arena. Así con este “tirón” que ejercía este recurso, se aventuraron en crear, lo que podríamos definir para aquel entonces, complejo turístico. Tanto es así que se llegó a denominar “Benidorm de Castilla”, donde no pocas familias pasaron sus vacaciones (pudo ser el germen de nuestro turismo rural actual). La mala calidad posterior de las aguas de río y, en ocasiones, el escaso caudal en épocas de sequía, hicieron que, desafortunadamente, se desviara la atención hacia otras formas de ocio veraniego. No obstante, este particular Benidorm también se ha ido reciclando, adaptando y evolucionando y vemos, desde el lugar donde nos encontramos, los toboganes de agua que han ido ampliándose para disfrute de los más pequeños y de quienes no lo son tanto y que se ha transformado en el “Complejo Acuático Gran Florida”.

Cruzamos el Canal de San José, continuamos unos metros más por la carretera para girar después a la derecha, por un camino que nos llevará paralelos a este Canal. A nuestra izquierda, al oeste, a punto de ocultarse, la Luna, ya gibosa, menguante, y que el pasado 28 de noviembre estuvo en su fase de llena, luna la de ese mes, conocida, entre otros nombres, como “de escarcha” o “de la nieve”..., escarcha o cencellada que nos ha ofrecido un blanco paisaje, en este amanecer de hoy 2 de diciembre.

Sin darnos cuenta, llegamos al hito del km. 3. La senda es ancha. En las tierras de labor apenas hay rastro del cultivo que han albergado y que fundamentalmente han sido de maíz.

Después de pasado el km. 4 volvemos a ver el río. Continuamos por su margen izquierda, que no hemos abandonado desde que arrancamos la etapa en Castronuño. A escasos metros del km. 5, una señal de la Senda nos indica que llegamos al límite del espacio que ocupa la Reserva Natural “Riberas de Castronuño-Vega del Duero”, que hemos disfrutado durante la práctica totalidad de la etapa 16 y de estos primeros 5 kilómetros de la etapa 17.

Cuando llegamos a Villafranca de Duero, último municipio de la provincia de Valladolid de este Camino Natural “Senda del Duero”, estamos ya en el km. 6.

Finalizamos aquí esta fría jornada, con el cielo totalmente despejado, libre ya de niebla e iniciamos el viaje de vuelta a Castronuño.

Volvemos a Villafranca un día después de recibir el invierno, un día después del solsticio de invierno, el día con menos horas de luz. Estamos por tanto, a 22 de diciembre, en una mañana despejada y fría y con la ilusión de que, al finalizarla, hayamos conseguido algún “pellizquito” de la tradicional lotería de Navidad.

Entretanto, y pasado este km. 6, seguimos por la calle Calzada de Toro, compartiendo ahora trazado con el Camino a Santiago, en su variante de Levante, como ya comenté anteriormente. A nuestra derecha podemos ver la Iglesia de esta localidad y más adelante y a nuestra izquierda, su Plaza Mayor.

22 de diciembre de 2012. El Duero a su paso por Villafranca de Duero (Las Peñas)Imagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoLlegamos al cruce con la calle Río, pero seguimos, como así nos guía esta vez una flecha amarilla encargada de orientar a los peregrinos, sin abandonar esta “Calzada de Toro”, hasta salir del pueblo, cruzando el Canal de San José. Nos desviamos unos metros hacia el Área Recreativa “Las Peñas” para acercarnos a la orilla del río y contemplar lo que da nombre al Área: las peñas, dispuestas a modo de pasarela para salvar el Duero en esta zona y que, a la vez, hace precipitar el agua que hasta aquí venía pausada. Asomándose y reflejándose en ella, la Iglesia de “Santa María Magdalena”, construida en los últimos años de los setenta y principios de los ochenta del siglo XX.

Regresamos al trazado de la Senda y, en una de las tierras de labor nos recibe un grupo de cigüeñas.

Los siguientes metros hasta llegar al km. 9 lo hacemos entre estas tierras de regadío, muy próximos al río unas veces, otras más distanciados.

Estamos próximos a entrar en la provincia de Zamora (km. 9,6), al menos en la parte que recorremos por esta margen izquierda del Duero, porque la margen derecha aún es jurisdicción de la provincia de Valladolid, formando el propio río frontera natural entre ambas provincias.

Pero no puedo salir de tierras vallisoletanas como no puedo salir de Villafranca de Duero sin significar que este municipio y su término municipal cuenta con viñedos que están incluidos en dos de las cinco Denominaciones de Origen de Vino de que hace gala la provincia de Valladolid y son: Denominación de Origen “Rueda” y Denominación de Origen “Toro”. A esta última Denominación de Origen se acogen, además de Villafranca de Duero, los términos municipales de San Román de Hornija y Pedrosa del Rey junto con sus pedanías, Villaester de Arriba y Villaester de Abajo. Estos viñedos ocupan este valle del Duero y los de sus afluentes, entre los que destacan, el Guareña, que desemboca en el Duero por su margen izquierda pasado el km. 17 de esta etapa, y el río Hornija, que lo hace por la derecha, antes de llegar a Toro.

Los vinos de la D.O. “Toro” lo son con su certificado acreditativo desde el año 1987, siendo el municipio que da nombre a la Denominación la sede del Consejo Regulador de la misma.

No por adentrarnos en la provincia de Zamora vamos a dejar esta etapa incompleta.

Continuamos por un cómodo camino, acercándonos y alejándonos del río, no sólo por las direcciones que va tomando la Senda, sino también por las curvas caprichosas que dibuja este Duero, pero siempre dominados por el poder de atracción que ejerce sobre la Senda y sobre quienes transitamos por ella.

Los árboles, que conforman el bosque de galería, desnudos como desnudas están las tierras de labor, contrastan con el verde de algún grupo aislado de pinos o cuando éstos forman pinares.

Antes de llegar al Caserío de Tímulos, vemos a nuestra izquierda un curioso palomar circular sobre una especie de roca y, una vez sobrepasamos el km. 13, el Caserío y de nuevo el Canal de San José del que hemos venido algo alejados estos últimos kilómetros.

22 de diciembre de 2012. Palomar próximo al km. 13 de la etapaImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoDejamos aquí nuestro Camino Natural a 9 días de despedir este 2012 regresando ya en un recién estrenado año 2013.

La lotería pasó de largo y hoy 5 de enero, con una temperatura de -4ºC, con niebla, que nos deja un paisaje blanco y helado, continuamos desde el hito de la Senda que se corresponde con el km. 13.

Pasadas las construcciones de este Caserío de Tímulos, realizamos el camino entre un bosque de pinos, cerca del río, cuyo cauce se convierte en lecho de esta espesa niebla que nos impide ver con claridad sus aguas. Aún así, podemos ver los cormoranes y el sonido que producen al mover sus alas para secarlas mientras reposan sobre los troncos que hay en el río. Troncos que, a buen seguro, antes de la construcción de la presa y central hidroeléctrica de Tímulos, muy próxima a este lugar, tuvieran la función de ser el límite entre la tierra firme y el agua.

Llegamos al km. 14 y un observatorio de aves, al que se accede por una pasarela sobre una de las acequias del Canal de San José, nos invita a hacer una parada. Desde aquí observamos las aves que aquí pasan el invierno.

De regreso al trazado de la Senda, alcanzamos la Central.

5 de enero de 2013. Mañana de niebla: cormoranes sobre troncos en el río, próximo a la presa de Tímulos y del km. 14 de la etapaImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoDesde este punto, empezamos a alejarnos del río a la vez que éste forma un meandro. La acequia, que hasta llegar a la Presa la manteníamos a nuestra derecha, cruza el camino para situarse a nuestra izquierda. El Canal de San José, también a la izquierda del sendero, se encuentra más distanciado.

Y llegamos al hito del km. 16, avanzando, unas veces con la compañía de grupos de pinos y otras de tierras de labor y con la escasa vegetación seca, cubierta de cencellada, como consecuencia de la niebla y de la helada que aún a estas horas, cuando son las 11,00h., está “cayendo” y el Sol, en lo alto, intentando imponerse sobre este fenómeno meteorológico.

El camino nos alejó del Duero al efectuar éste una pronunciada curva. Cuando nos vamos a acercar de nuevo a él, la Senda vuelve a distanciarnos para, pasado el hito del km. 16, llegar hasta la urbanización “El Gejo”, paralela a la carretera CL-602. Estamos a 4,3 kilómetros de finalizar la etapa.

5 de enero de 2013. Haciendo Senda entre la niebla km. 18 de la etapaImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoLos siguientes kilómetros los hacemos paralelos a esta carretera y, antes de llegar al km. 18, cruzamos el río Guareña, afluente del Duero por la margen por la que discurre esta etapa, la izquierda, y en el que desemboca unos metros más adelante.

Nuevamente nos acercamos al Duero y, antes de la desembocadura de su afluente, un rebaño de ovejas pasta en esta “mesopotamia” formada por ambos ríos, bajo la protección de los perros.

Contemplando esta bucólica escena finalizamos esta jornada para volver al mismo punto, una semana después.

Es 12 de enero y cambiamos la niebla de la pasada semana por un día que
despierta con una mañana de cielo plomizo y lluvioso.

La Senda sigue siendo cómoda de andar, al fondo el skyline de Toro formado por su imponente Colegiata de Santa María la Mayor que se alza sobre un elevado cerro. Toro, de origen celtibérico, fue lugar de nacimiento del Rey Juan II, padre de Isabel la Católica.

Marcas del GR14 Senda del Duero y flecha del Camino a Santiago, en su Camino de Levante, entre los kilómetros 19 y 20 de la etapaImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoNo muy lejos de donde nos encontramos, a nuestra izquierda y en dirección a Peleagonzalo, se libró la “Batalla de Toro”, el 1 de marzo de 1476, por la Sucesión de Castilla, que resultó favorable a Isabel la Católica sobre Juana “la Beltraneja” (hija de Enrique IV, hermano de Isabel la Católica, por parte de padre).

Pronto llegamos al km. 19.

En un cruce de caminos, un cartel del Camino Natural “Senda del Duero”-GR14 nos informa del también cruce de etapas. Aquí da comienzo la etapa 18, que finaliza en Zamora, y la continuación de la que estamos realizando, la 17, que daremos por concluida después de pasado el km. 20, muy cerca del río y después de cruzar éste por el Puente Mayor de Toro. Construido en el siglo XV, cuenta con 22 arcos. Ante unas magníficas vistas de la Vega del Duero y, a lo alto, la ciudad de Toro, concluyen las siete etapas que discurren por la provincia de Valladolid del GR14 “Senda del Duero”.

Aproximadamente 165 kilómetros son los recorridos desde que entrara por el término municipal de Bocos de Duero, en la etapa 11, hasta finalizarla, antes de llegar al km. 10 de esta etapa 17, pasado Villafranca de Duero.

© Mili Álvarez Blanco

Fechas en la realización de la ETAPA 17:
AÑO 2012 – 2013:
2 de diciembre 2012: Castronuño – Reserva Natural Riberas de Castronuño-Vega del Duero – Villafranca de Duero: km. 0 a 6
22 de diciembre 2012: Villafranca de Duero – Toro (término municipal): km. 6 a 13 (en el km. 9,6 acaba la Senda en la provincia de Valladolid, entrando en la provincia de Zamora)
5 de enero de 2013: Término municipal de Toro – Presa de Tímulos - Toro: km. 13 a 18
12 de enero de 2013 – Término municipal de Toro – kms. 19 y 20

Información de la etapa 17:
http://www.magrama.gob.es/es/desarrollo-rural/temas/caminos-naturales/caminos-naturales/sector-noroeste/duero/etapa17/duero_etapa17.aspxEste enlace se abrirá en una ventana nueva


Datos de la ruta

Circular: No

Dificultad: media

Época ideal: todo el año

Longitud: 20 km

Señalizada:

Tipo de ruta: a pie

Listado de municipios de la ruta
Mapa de la ruta

Galería de imágenes

2 de diciembre de 2012. Km. 0 de la etapa 17 frente a la ¿Casa del Parque¿ y la Iglesia de Santa Mª del Castillo, en Castronuño
2 de diciembre de 2012 ¿ Panorámica de las Riberas de Castronuño ¿ Vega del Duero
2 de diciembre de 2012. Mirador Teso del Sombrero, asomándose al Duero, en Castronuño
2 de diciembre de 2012. Garza real, en el Duero, en Castronuño, desde la senda, próximo al km. 1 de la etapa
22 de diciembre de 2012. El Duero a su paso por Villafranca de Duero (Las Peñas)

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